No hay un momento, un día en concreto en el que Petr y yo decidiéramos casarnos....era algo que desde el principio de nuestra relación estaba en nuestras conversaciones hasta que vimos el sitio perfecto para hacerlo realidad.
En Octubre del 2011 hicimos un breve viaje de fin de semana al bonito pueblo de Puigcerdà, en el Pirineo catalán, y allí con las montañas como telón de fondo Petr se arrodilló y me dió el anillo que tanto esperaba recibir, acompañado de las míticas palabras : quieres casarte conmigo??????
jajaja él ya sabía claro la respuesta y me hizo esperar todo el fin de semana para que llegara ese momento....pensé incluso que no iba a ser ese fin de semana como estaba segura que iba ha ser....y sentí que él tenía nervios y hasta incertidumbre aún sabiendo 100% que la respuesta era SÍ .
A partir de ese momento las ideas, sueños, deseos y mil detalles empezaron a amontonarse en mi cabeza !
Empezaba la cuenta atrás......